
Si eres de los que nunca tienen su merecido, serás conocedor de la práctica del spanking, ancestralmente aceptada (preguntad a vuestros abuelos), muy popularizada por Betty Page y vigente aún en nuestros días.
El morbo del spanking reside en dejar marcado el trasero de la otra persona con una marca roja. Se puede hacer con la mano, con una cuchara de palo, con un látigo o con cualquier objeto que encontremos, pero recientemente han salido al mercado especializado unos azotadores con formas, que dejan marcadas en las posaderas de nuestro parteneur unas bonitas estrellas. Gracias a esta práctica, por fin será fácil tener una estrella en el culo.