Al pequeño carlino hay que cuidarlo mucho porque tienden a enfermar con facilidad (aún así, son muy amantes de las fiestas). Sus ojos son delicados, y si los vemos gruñir, no es porque tengan un humor de perros, sino porque sus pequeños orificios nasales les hacen sofocarse con facilidad.
En la foto, Rakichipum y Petite.
Dirección original de esta foto:
http://www.chueca.com/fotos/estas-hecha-una-perra/pequenos-grunones-y-adorables-.html