
Ian Thorpe empezó a destacar como nadador en 1998, llegando a arrasar en las Olimpiadas de Sidney. Está considerado como uno de los mejores después de ganar once títulos mundiales, cinco medallas de oro olímpicas y de marcar trece récords mundiales. Por calzar un 52 de pie con sólo 1,90 de altura le empezaron a llamar "Thorpedo" y "Pies de Oro". Tras pensarlo mucho, ha explicado las causas de su retirada: "La natación ha dejado de tener la importancia de antes, no ha vuelto a ser lo que fue para mí".
Thorpe no descarta volver a las piscinas, pero eso es algo que cree muy improbable. "Sé que mucha gente quiere que continúe compitiendo, pero tomé mi propia decisión para sentirme cómodo conmigo mismo", dice.