
Tras los Juegos de Atenas 2004, Thorpe decidió tomarse un año sábatico tras ganar las medallas de oro en los 200 y 400 metros libre. Su intención de regresar a la natación se vió afectada por una enfermedad, una lesión y falta de motivación.
"Durante ese año sentí haber llegado a mi mejor forma física y mental, pero también comencé a cuestionar mi futuro en el deporte", dijo Thorpe en la rueda de prensa. "También me hice otras preguntas y comencé a verme como ser humano, lo que me hizo pensar en cómo sería mi vida fuera de la natación", declaró.
Thorpe cree que es el momento de probar cosas nuevas y aparcar la natación a un lado... Quizá ahora busque nuevas metas en el mundo de la moda.