Pero a John Cena no sólo se le da bien eso de luchar, actuar y en ocasiones también cantar. Hay otras cosas que parece que se le dan aún mejor.
O al menos eso parece a juzgar por lo a gustito que parece sentirse con esa peluca a lo Mickael Jackson cuando era niño y ese suspensorio de hilo que podría romperse en cualquier momento dejando al descubierto la única parte de su cuerpo que no ha aumentado tanto como sus músculos.