Su especialidad son las barras paralelas. Con ellas ha conseguido alzarse con el oro en varias competiciones mundiales a lo largo de sus 18 años de trabajo internacional. Sus 32 años de edad no sólo le confieren experiencia en la competición sino que también le otorgan una belleza muy diferente a la que ostentan el resto de gimnastas.
Su aspecto físico se encuentra a medio camino entre la Europa del este y la mediterránea. Su cuerpo dista del resto de los competidores: Mitja es mucho más fibrado y menos musculado que sus compañeros. Aunque para gustos, colores.