Y como en todas las profesiones siempre tiene que haber uno que ocupe el papel de malote, al menos en apariencia, éste podría ser él.
Con un mínimo de diez tatuajes que podamos contar, que seguro que hay alguno más por ahí muy bien escondido, este bombero cumpliría los requisitos fantásticos de muchos. Un hombre fornido, musculado, tatuado de los pies a la cabeza y capaz de acudir en tu auxilio en cualquier situación de emergencia.

Calendario bomberos