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Una fila de cuerpos bronceados, aceitosos y sobre todo, llenos de músculos en tensión espera al veredicto del jurado posando en las posturas más rebuscadas.
Una vez más la dualidad entre masculinidad y homosexualidad se pone de manifiesto. Chicos que desarrollan sus músculos para ser más fuertes, "más hombres" y cuyo narcisismo al final termina haciendo que se fijen más en otros hombres ("¿a ver cómo es el tuyo?") que en mujeres.
En esta serie el fotógrafo hace un retrato del culturismo en el que pone de manifiesto el artificio y la superficialidad de esta realidad a menudo desconocida por el público convencional.
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Los chicos de Brian Finke