Intentar crear una moda de calidad, similar a lo de los grandes diseñadores pero con un precio mucho más económico es todo un acierto. A todo el mundo nos gustaría tener una prenda tipo Armani o Gucci sin tener que dejarnos medio sueldo en ella.
Pero si tener una prenda de calidad implica que ésta carezca de gusto y sabor, mejor es no tener nada.