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Las mallas es lo que tienen: nada se puede esconder, todo se nota. El traje del Superman más homoerótico de la historia dio más que hablar que la película en sí. Y todo por un problema de volumen: la entrepierna del actor Brandon Routh abultaba más que sus pectorales.
¿Qué hacer para que la vista del espectador no se fuera a donde no debía? Retocarlo digitalmente. Esa fue la primera de las soluciones. Al final no se supo que pasó. ¿Se retocó la imagen? ¿Le aplicaron hielo entre toma y toma? ¿O se la "escondieron" al más puro estilo travesti?