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Carlos Joric / 06-09-2007
Con 'Hairspray' pasa algo muy parecido que con 'Los productores'. Las dos son adaptaciones de musicales de éxitos que a su vez se basan en comedias de culto.
La estrategia es idéntica, y los resultados también. 'Hairspray' mantiene la línea argumental del clásico de Waters, pero resulta mucho más edulcorada y domesticada (aunque el original fuera una de las cintas más "comerciales" del director de Baltimore).
La diferencia más importante es que en el filme de Waters la comedia procedía de ver cómo los inadaptados, la familia gorda y perdedora, cuestionaba los valores de la sociedad que los marginaba.
Aquí, por el contrario, el elemento cómico radica en ver cómo baila una mujer gorda que no es más que un disfraz al servicio de una estrella. Es la distancia que hay entre Divine y Travolta, entre una diva trash y un multimillonario actor de Hollywood. 'Hairspray', versión 2007, no va más allá del musical entretenido y correcto para toda la familia.

Hairspray