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Carlos Joric / 15-06-2007
Como ya pasaba en su anterior 'Eating Out', las evidentes limitaciones en la realización que demuestra Q Allan Brocka, con una puesta en escena casi amateur, se compensan por su pericia a la hora de narrar (y dialogar) una historia.
Por medio de una voz en off, asistimos al relato de X, un chapero por vocación que reflexiona sobre el amor, el sexo y la homosexualidad.
Una reflexión / confesión que caería en la cursilería y el lugar común si no fuera por el saludable sentido de la ironía que impregna cada una de sus apreciaciones, elevando el filme más allá de su convencional propuesta.