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Carlos Joric / 03-12-2007
Consolidado como el festival de cine más interesante de nuestro país -por capacidad de riesgo, voluntad didáctica y atención a las derivas del cine contemporáneo-, otro año más Gijón se ha convertido en el oasis del cinéfilo inquieto y poco acomodado, en el refugio del cine más invisible y sugestivo de la actualidad, y en el paraíso del flequillo y la gafa de pasta.
De lo más destacado visto en esta edición, la número cuarenta y cinco, hablaremos en las siguientes líneas, con especial atención a las películas de temática homosexual.

Festival de Cine de Gijón 2007