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Katharine Hepburn quiso vivir como un hombre heterosexual, con su misma libertad e independencia. Hija de madre sufragista, desde pequeña le gustaba que le llamasen Jimmy, negándose a aceptar el rol que la sociedad patriarcal asignaba a la mujer.
El símbolo de su rebeldía feminista fueron los pantalones, a los que elevó a categoría de fetiche, a icono de la mujer moderna e independiente.
Aunque, ¿cuánto hay de fachada y cuanto de verdad? Mann desmonta en parte esa imagen pública: ni estaba tan comprometida con la causa feminista ni era tan rebelde, buscando más la fama y el dinero que una agitación de orden social.

Katharine Hepburn