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James, poseedor de la sonrisa más bonita según los votos emitidos por sus compañeros de instituto (sí, parece broma, pero no lo es), siguió haciendo películas a gran ritmo. Antes de la segunda parte de 'Spider-Man', participó en el anoréxico thriller 'Jóvenes salvajes' (2002) y en el drama criminal 'Condenado' (2002), donde hacía de hijo de Robert De Niro. También hizo de cocinero y novio de bailarina en 'The Company' (2003), el homenaje que dirigió Robert Altman sobre el mundo de la danza.