Aunque los gays oficiales de la pasarela son el tándem formado por el matrimonio, dentro y fuera de las tablas, Victorio y Lucchino, a nadie se le escapa que un nutrido grupo de los diseñadores masculinos tienen pasión por su mismo sexo. Esto no es nada nuevo, pero si es conveniente reivindicar que parte del éxito internacional de la moda española depende de las mentes creativas de parte de nuestra comunidad lgtb.