El universo de Chiovitti es gay. Sus fotografías de hombres están envueltas en cierto halo homosexual. Torsos desnudos y musculados, poses eróticas o actitudes inocentes llenas de morbo.
No son imágenes provocadoras y comprometidas. Tampoco son imágenes que incitan a la lascivia o a la obscenidad. El valor del fotógrafo italiano es que consigue captar el erotismo de una manera inocente o involuntaria.