Su vida dio un giro inesperado cuando la organización del festival Woodstock, que abogaría por la tolerancia y por la modernidad, se quedó inesperadamente sin sede. Fue Tiber quien se ofreció a buscar un nuevo lugar donde reunirse. Finalmente, con su nuevo emplazamiento, el festival contó con un millón de espectadores, 350.000 más de los que se esperaban. Un año más tarde, el documental sobre el concierto, dirigido por Michael Wadleigh y montado por un joven Martin Scorsese, ganó el Oscar.
Dirección original de esta foto:
http://www.chueca.com/fotos/ang-lee-mas-gay-que-nunca/una-vida-muy-dura-que-dio-un-giro-inesperado.html