A través de una compañera tenista, Isabelle Demongeot, conoció a una amiga suya, Sylvie Bourdon, que se convirtió en su novia. Enamoradas, decidieron irse a vivir juntas. Los padres de Amélie, que conocían su orientación sexual pero no la aprobaban, se tomaron muy mal la noticia y dejaron de hablarla.