A los 11 años ya llamó la atención de la Federación Nacional de Tenis, que la subvencionó desde entonces. Con 17 años ganó tanto el torneo francés como Wimbledon en la categoría Junior. Tras superar problemas de espaldas y alguna lesión, Amélie volvió a las pistas en 1998, consiguiendo alcanzar el número 34 de la WTP.