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Especial hincapié queremos hacer en el palestino de "colorinchi". Si un pañuelo que da identidad a una nación se convierte en una concesión fashion, con nuestros más y nuestros menos, podemos incluso aplaudir (¿no se han llevado los volantes, la peineta y el estilo Marie Antoinette?). Ahora bien, cuando el palestino se lleva rosa porque llevo las zapatillas (generalmente all star o sucedáneos) del mismo color, hay algo que no marcha bien.
Tuvo su gracia y abriga la garganta, pero ya pasó esa era, ¡afrontémoslo! Tenemos miles de posibilidades como el pañuelo corto, la pashmina, el foulard de toda la vida, la mantilla o hasta la bufanda, que no está tan mal la pobre.