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Tras un paseo matutino por Sevilla para terminar de tapeo en la calle Feria. Llegaba el momento de relax en la sauna para reponer fuerzas y darlo todo en la ansiada fiesta del barco.
El crucero-fiesta por el Guadalquivir se ha convertido en la fiesta por excelencia del evento. Frente a la Torre del Oro, osos y sub-especies esperaban poder embarcar frente a la mirada atónita de algún sevillano o turista despistado.
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GuadalkiBear 2008