Un café-bar donde la tranquilidad de la tarde da pie al ajetreo de la noche. Su decoración es de cafetería clásica, introduce un toque de modernidad a través de exposiciones pictóricas. Así, sus paredes se ven decoradas con cuadros de una estética pop indefinida.
La clientela es variada. Los camareros son muy agradables y, alguno de ellos es tremendamente hermoso. Es también un sitio emblemático por el que hay que pasar y decidir por uno mismo si le gusta o no.
¿Dónde está?