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Diego Delgado / 20-07-2005
Aunque hay mariquitas que marcan goles y marimachas en natación sincronizada, todos vuelven al armario tras la competición.
Aquí preferimos salir del armario en el gimnasio, con la lycra, monísimos y apretadísimos, por si hay cancaneo en el vestuario.
No obstante, clubes con deportistas gays como Halegatos, en Madrid; Les Panteres Grogues, en Barcelona; y Samarucs, en Valencia te están esperando.