Compartir en:
Tampoco faltó una nutrida representación de adolescentes del barrio de Salamanca. Almudenas, pilares y cucas a cientos. ¡Jó, tía, qué fuerteeeee!
Ni la esquina del VIPS de Velázquez con Ortega y Gasset había asistido jamás a una concentración mayor de niñas con pendientes de perlas y ropa de marca en este país.