
Desgraciadamente las acciones homófobas de Bush traspasan la mera anécdota, aunque no por ello son menos absurdas. Una de las más inolvidables es aquella que prohibió a los homosexuales donar semen a los bancos de esperma "con el fin de reducir el riesgo de contagio de enfermedades". Esta decisión se extendió a la donación de órganos, por lo que en estos casos se preguntaría a los familiares por la orientación sexual del difunto.