
El mismo fin de semana nos llegaba desde Breda, Girona, la noticia de que un médico suplente del Centro de Atención Primaria se negó a recetar supositorios a un niño de 13 meses que tenía fiebre. La razón, según sus palabras, era que si se suministran desde la niñez, "pueden inducir a la homosexualidad". La madre coraje lo denunció porque cree que comentarios como éste "pueden herir la sensibilidad de alguien". Un 10 para ella.