Presentada en el Festival de Locarno, el filme provocó tal escándalo entre el público que Jarman se vio cubierto de demandas pidiendo la retirada de la película. La apología homosexual de sus imágenes, llenas de sensualidad homoerótica, mezclada con motivos militares y religiosos, dieron lugar a una gran polémica y provocó que en EEUU fuera clasificada X.