
Como es lógico en un actor de su talla, el miembro de Nacho Vidal es uno de los mayores reclamos de sus películas y, evidentemente, parte de su currículum. Según la leyenda urbana, ronda los 24-27 centímetros, aunque él sostiene que nunca se lo ha medido. Míticas son sus declaraciones en las que asegura que no le cabe en un vaso de cubata.