
Hay un mágico lugar donde vamos a ir. Hablamos de juguetes gays y no precisamente de vibradores, sino de aquellos que utilizamos en nuestra tierna infancia. Los clics eran muy gays. Casi no había chicas, así que tenían que jugar entre ellos. Los había de varias clases, a lo Village People: el sheriff, el policía, el motorista, el cowboy... y algunos de ellos con el pelo teñido.