
Y medio siglo más tarde, en los años 50, la zona de Saint-Germain-des-Prés asistió a una incipiente visibilidad homosexual, en una época en la que filósofos como Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, escritores como Jean Genet o Colette, o los inseparables Jean Cocteau y Jean Marais tomaban café en el famoso Flore.