Nuestro país puede presumir de tener una de las legislaciones más
avanzadas del mundo en este campo. Sin embargo, ni es aplicada al cien
por cien en todos los municipios ni es extensible a la mayoría de los
países extranjeros.
Debemos motivar las políticas que permitan
equiparar a los cónyuges homos y heteros en toda la Comunidad Europea,
así como influenciar a los países que se encuentran en vías de estudio
para legalizar las uniones entre personas del mismo sexo, de la manera
que han comenzado a hacer en países como Portugal o Argentina.