Compartir en:
La atractiva apariencia de Eduardo Zaplana es seguramente el resultado de una avispada campaña de márketing -desconocemos si dirigida por un especialista o por él mismo- dedicada a sacarle el mayor partido a su fachada. El portavoz del PP en el Congreso es posiblemente el que se curre más su imagen personal para atraer miradas y hacer respetar sus argumentos.
Su discreto pero inalterable peinado con raya al lado -sin la aparición siquiera incipiente de canas-, su favorecedor y frecuentemente comentado moreno permanente -oye, por algo fue alcalde en Benidorm- y su gran colección de trajes a medida seguro que sutilmente le han ayudado a captar más atención durante sus disertaciones.

Políticos con tirón