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Desde niño, lo tuvo claro. Lo suyo era el famoseo. Y como lo del desnudo no fue suficiente, el Poyeyo decidió probar suerte en otros campos. Y para ello... qué mejor que buscar su 'Factor X'.
Aunque éste debía de estar muy, pero que muy escondido. Llegó, se puso a cantar y casi rompe hasta los cristales. ¡Menudos gallos! Aunque en su caso, hasta ese nombre se le queda corto. Y si no... echa un vistazo al vídeo.