¿Yoga para la lengua? Inténtalo y aprende a besar mejor

Un beso depende de un montón de músculos faciales y de las glándulas que permiten que salivemos. Por lo que para ser buenos besadores, necesitamos tener bien activos dichos músculos, y la lengua es uno de más importantes. Sólo que pocos saben que como cualquier otro órgano muscular, la lengua puede ejercitarse y mejorar su capacidad.

Así que no importa que ya te salga el truco de hacerle un nudo con la boca al tallo de la cereza. Aún no eres un experto besando con la lengua. Préstale atención a los siguientes ejercicios y mejora tu técnica.

Ejercicio 1

Eleva la punta de tu lengua como si quisieras tocar en ella el paladar, pero detenla detrás de los dos dientes centrales de arriba (justo donde se unen los dientes y el paladar). Después presiona hacia arriba con tu lengua. Notarás que si haces este ejercicio un buen rato, tu lengua se va a cansar, y está bien, eso significa que está comenzando a ganar tonicidad.

Ejercicio 2

Este ejercicio es muy sencillo. Consiste en sacar la lengua lo más que puedas, y moverla de arriba hacia abajo y luego de un lado a otro.

Ejercicio 3

Este ejercicio no es para tu lengua, pero le dará tonicidad a tus labios, lo que también será un plus a la hora de besar, así que también ponlo en práctica. Toma un bombón/malvavisco no tan pequeño, y el reto es tratar de partirlo sólo con la parte interna de tus labios, sin usar tus dientes.

¡A ensayar!

Acerca tu boca a la de tu pareja, y desliza poco a poco tu labio inferior dentro de su boca. Después, con lentitud, y más que nada delicadeza, comienza a deslizar tu lengua por la comisura de sus labios hasta que logres introducirla, y aquí viene la parte en la que realmente pondrás a prueba tus ejercicios: masajea con tu lengua la lengua de tu pareja, de una manera lenta y suave. Intenta no abusar de la saliva.

Tómate tu tiempo practicando con tu pareja y después de un rato intenten despegar sus labios muy lentamente. Si crees que esto es demasiado cursi, recuerda que un buen beso es tan sólo el comienzo de algo más placentero. Así que no lo pienses más y ponte a hacer yoga con tu lengua. Tu pareja te lo va a agradecer.