Catfight: una insólita obra maestra

En medio de todas las grandes superproducciones de Hollywood que nos llegan durante el año encontramos que a veces hay alguna de esas pequeñas películas indie que nos dejan un buen sabor de boca, modestas, limitadas en su estreno pero con mucha gracia e inteligencia que podemos disfrutar. Catfight es una de esas pequeñas obras maestras que se estrenan en pocos cines pero que acaban entusiasmando al público y es imposible no correr la voz.

Otras veces hablamos que el mejor género para este tipo de cintas es el terror, pero en este caso es una comedia negra que pone frente a frente a dos conocidas actrices.

Una de ellas es Anne Heche, a la que conocemos como toda una pájara de cuenta (¿se acuerdan cuando era lesbiana y anduvo con Ellen DeGeneres, y luego decidió que ya no era lesbiana sino que era extraterrestre y se hacía llamar “Celestia” y luego se casó con varios hombres y se puso a tener hijos

¡Esa Anne es una loquilla!) y que es también una actriz estupenda que  hemos visto en bastante películas y series de televisión, además de en su propio talk-show. Frente a ella nos encontramos a la formidable Cristina Yang de Anatomía de Grey, Sandra Oh, que siempre se ha distinguido por ser una actriz brillante.

Las dos interpretan a Veronica (Oh) y Ashley (Heche); la primera es la esposa arrogante de un hombre que se ha hecho rico con el negocio de la venta de cascajo y vive en un departamento lujoso; la otra es una neurótica artista lesbiana muy metida en la onda conceptual que no tiene dinero, y es mantenida por su novia, con la que quiere tener un bebé.

Ambas son viejas conocidas de la universidad, que después de veinticinco años de no dirigirse la palabra, ni verse, se encuentran, en una fiesta en Manhattan donde una es invitada y la otra sirve copas de mala gana.

En esta celebración se enzarzan en una discusión que rápidamente va subiendo de tono (que una esté peda y la otra pacheca no ayuda mucho) y la cosa  termina en una bestial pelea a puñetazos, patadas, pellizcos de bubi y mordidas, que manda al personaje de Sandra Oh al hospital en estado de coma… pero ese es sólo el principio. Luego se pone más interesante cuando despierta y se da a la tarea de buscar a su enemiga.

Esa enemistad continúa a lo largo del tiempo, lo que da pie a una serie de situaciones que van de lo dramático a lo cómico y hasta lo surrealista.

Catfight es una película que más que para pasar el rato de manera divertida, también invita a la reflexión y hace una sátira social tan ácida sobre los estilos de vida alternativos (los super ricos, las parejas gays, los artistas hipsters, etc), que resulta irresistible y polémica y una vez que la hayas visto, no podrás dejar de comentarla.

Junto a las dos actrices principales vamos a encontrar a Alicia Silverstone (¡increíble, ya es cuarentona!), Dylan Baker y Damian Young, que tendrán que sufrir la situación entre ambos personajes. El director estadounidense de origen turco Onur Tukel es el responsable de esta película que se estreno en el Festival de Toronto y que ha sido considerada como “una sátira con mucho que decir”.

La película se estrenó en Estados Unidos en marzo, en un circuito de cines limitado y a México probablemente no llegará a los cines. Por suerte, Netflix la trajo ¡y es una suerte!

Aquí tienes el tráiler de Catfight para verlo y poder opinar. ¿Qué te parece?