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En Colombia, que te digan “maricón” ya es un delito. ¡Bravo!

Agresiones verbales a las personas homosexuales con términos como «marica», «puto», «maricón» o «mariquita», pasan a constituir un delito en Colombia de acuerdo a la Corte Constitucional que, el 10 de abril pasado, falló a favor de Héctor Sánchez Escorcia, de 42 años de edad.

En noviembre de 2015, Héctor presenta una denuncia tras ser de manera reiterada víctima de acoso, amenazas y agresiones verbales por parte de hasta una docena de vecinos, que llegan incluso a amenazar finalmente a sus padres, de 74 y 80 años de edad, a quienes han llegado a decir: «vieja cachona ya vienen con el hijo maricón a joder».

Sánchez Escorcia tenía que escuchar como sus vecinos propios vecinos del complejo residencial Villa Catalina, ubicado en el número 75-27 de la calle 87 de Barranquilla, aludían de manera peyorativa a su condición sexual diciéndole cosas como «usted es marica, y los maricas vuelas» o «te voy a matar marica hijue. Como sigas jodiendo vas a ver, te voy a joder, maricón».

Una actitud homofóbica que se va incrementando progresivamente hasta producir algún acto vandálico en su propio domicilio, en el que también viven sus padres, víctimas igualmente de las agresiones, tal y como ha quedado probado por las cámaras de vigilancia del recinto.

«Una de las formas en que estos comportamientos se materializan es a través de los usos discriminatorios del lenguaje, los cuales se tornan inadmisibles desde el punto de vista constitucional, cuando con estos se desarrollen diferenciaciones arbitrarias en contra de un sujeto, en razón de sus subjetividades, refiriéndose a estas con el ánimo de insultar o descalificar », afirmó el alto tribunal, señalando que el demandante ha sido víctimas de discriminación, motivo ppr el que la Corte ordena a sus vecinos que cesen «de manera inmediata cualquier acto de discriminación» ejercido en su contra y se abstengan «de hacer alusión a la orientación sexual de cualquier residente con el propósito de ofender y/o agredir, a través del uso de epítetos insultantes y/o descalificatorios».

«Este caso es uno de los muchos que se han conocido en esta ciudad, en donde la gente ridiculiza a los hombres gay, y les llama todo el tiempo ‘maricones’, una agresión verbal que causa mucho daño a esta población que ha sido violentada históricamente», afirma Wilson Castañeda, director de Corporación Caribe Afirmativo, señalando que se trata de un fallo histórico en Colombia.

Estefany Stefanell Pérez tras ser asesinada por unos motoristas con el objetivo de comprobar si era hombre o mujer ante su apariencia, en diciembre del año pasado, tampoco es la primera vez que la Corte Constitucional falla contra la discriminación por orientación sexual de una persona, como hiciera en el caso de Héctor Barros, a quien un guardia de seguridad interpelado debido a que por su orientación sexual había interpretado que iba a cometer actos obscenos al acceder simplemente a los cuartos de baño de un centro comercial.

¡Bien por Colombia! Y aquí en México… ¿cuándo podremos avanzar en este tema? Es decir, si una niña buga como la tal “Plaqueta” pudo mandar a la cárcel a un taxista corriente por decirle “guapa”, ¿por qué nosotros no podemos mandar al torito a alguien por decirnos “puto”?